- Robert Laimer, integrante del Consejo Nacional de Austria, visitó el Museo Provincial del Deporte junto a un grupo de compañeros y amigos vinculados al ámbito sindical.
- El recorrido despertó una especial emoción por el recuerdo del histórico triunfo de Austria ante Alemania Federal durante el Mundial de 1978, disputado en Córdoba.
Para los Austríacos, llegar al Kempes significa mucho más que conocer uno de los principales escenarios deportivos de la provincia. El lugar conserva una huella muy importante en la memoria futbolística de Austria: allí, el 21 de junio de 1978, su selección consiguió una histórica victoria por 3 a 2 frente a Alemania Federal, durante la Copa del Mundo disputada en Argentina.
Aquel encuentro quedó grabado en la historia deportiva austríaca como el “Milagro de Córdoba”, una hazaña que todavía despierta emoción entre los aficionados al fútbol de ese país.
Esta semana, el estadio recibió una visita especial. El diputado austríaco Robert Laimer recorrió las instalaciones del Museo Provincial del Deporte junto a un grupo de compañeros y amigos, en una jornada atravesada por la historia y los recuerdos que unen a Austria con Córdoba.
Robert Laimer recordó que tenía apenas 12 años cuando vio aquel partido por televisión y contó la expectativa con la que llegó al museo: “Tenía unos 12 años cuando vi ese partido en mi casa, por televisión, entre Austria y Alemania, en el que Austria ganó 3 a 2. Por eso tenía muchísimo entusiasmo por visitar este museo”.
La emoción también se hizo presente en las palabras del Dr. Marcus Strohmeier, dirigente, quien describió la importancia que tiene el estadio para la sociedad austríaca: “Para los austríacos, este estadio es un campo santo. Los niños y toda la sociedad conocen Córdoba por el estadio y por el Mundial del 78. En nuestra historia, Alemania es la gran rival de Austria, por eso aquella victoria fue histórica”.
Además, contó que el grupo combina su pasión por el fútbol con el interés por conocer los escenarios que forman parte de su historia deportiva. “Somos fanáticos del fútbol. El domingo pasado fuimos al superclásico en Buenos Aires y ahora queríamos recorrer este estadio aquí en Córdoba”, señaló.
Durante el recorrido, los visitantes pudieron conocer distintos espacios del museo y acercarse a la historia deportiva de Córdoba, en un intercambio que permitió conectar el pasado mundialista con el presente del deporte provincial.
Hay historias que no conocen de fronteras ni de tiempo. A casi cinco décadas de aquella inolvidable tarde de 1978, el Estadio Kempes volvió a reunir a Córdoba con la memoria del fútbol austríaco. Porque algunos escenarios guardan mucho más que recuerdos deportivos: conservan emociones capaces de viajar de generación en generación y cruzar continentes.


Fuente: Gobierno de Córdoba




