En un mano a mano con Jorge Basconi, el árbitro contó cómo llegó al arbitraje, su particular estilo dentro de la cancha y el respaldo que recibió de la Liga Regional de Fútbol de Laboulaye.
Durante una jornada de fútbol infantil en la cancha de Huracán, Jorge Basconi se encontró con una situación particular: los chicos estaban jugando y no había árbitro. En ese momento apareció Patricio Vigone, quien decidió ofrecerse para dirigir el encuentro y acompañar a los pequeños.
“Me ofrecí porque estaban jugando los chicos y es lindo también que haya un árbitro”, contó Vigone durante la charla con Basconi. Para él, colaborar en este tipo de situaciones forma parte de una manera de entender el fútbol y el arbitraje.
Del fútbol al arbitraje
Su historia con el fútbol comenzó desde muy chico. Jugó durante varios años y llegó a integrar el plantel de primera división de Argentino de Monte Maíz.
Sin embargo, a los 21 años sufrió una lesión en los ligamentos cruzados que terminó marcando un antes y un después en su carrera como jugador. Después de la operación continuó vinculado al fútbol y más adelante apareció la posibilidad de comenzar con el arbitraje.
La propuesta llegó de parte de un presidente de la Liga Beccar Varela, quien le preguntó si quería probar como árbitro debido a que hacía falta uno en Pascanas.
Probó y encontró una nueva pasión.
“Me encantó y sigo haciéndolo”, contó.
Un estilo basado en el diálogo
Uno de los aspectos que Jorge Basconi destacó durante la entrevista fue la particular forma que tiene Vigone de conducir los partidos.
El árbitro explicó que intenta darle continuidad al juego y utilizar el diálogo como una herramienta, evitando detener constantemente las acciones con el silbato.
“Es mi forma de ser”, explicó. Según contó, intenta hablar con jugadores, delegados y demás protagonistas siempre desde el respeto.
Esa manera de dirigir también se refleja en el uso de las tarjetas. Incluso recordó que llegó a acumular 33 partidos de Primera División sin recibir una tarjeta amarilla ni roja, algo que atribuye a su estilo de conducción.
Sin embargo, aclaró que cuando recibe una falta de respeto también cambia su manera de actuar y, si corresponde, aplica la sanción.
Quince años dentro del arbitraje
Vigone lleva aproximadamente 15 años como árbitro y durante ese tiempo le tocó dirigir diferentes categorías y competencias.
Pasó por fútbol infantil, femenino, sénior y Primera División, además de participar en distintas ligas.
A lo largo de todos esos años también tuvo que atravesar partidos complicados, aunque aseguró que nunca tuvo que suspender un encuentro por una situación de violencia grave.
Para él, cada partido también representa una instancia de aprendizaje y entrenamiento.
Un trabajo que también exige sacrificios
El arbitraje ocupa buena parte de sus fines de semana. Muchas veces debe resignar momentos familiares, incluso partidos en los que juega su propio hijo.
Durante la entrevista contó que su hijo tiene 18 años y juega en Primera División. En una de esas jornadas, mientras su hijo disputaba un partido, él tenía que cumplir con una designación arbitral.
“Esto es un trabajo”, sostuvo.
Reconoció que dejar de ver jugar a su hijo es algo que le duele, pero entiende que forma parte de la actividad que eligió y que también le permite seguir vinculado al fútbol.
El apoyo de la familia
En ese sentido, destacó especialmente el rol de su familia.
Para Vigone, la mujer y los hijos son el pilar fundamental para poder sostener una actividad que muchas veces implica estar afuera de casa los sábados y domingos.
Contó que su familia entiende que el arbitraje es su trabajo y que el apoyo recibido es fundamental para poder continuar.
El respaldo de la Liga
Otro de los puntos que quiso destacar durante el mano a mano fue el acompañamiento recibido por parte de la Liga Regional de Fútbol de Laboulaye, los presidentes, delegados y la comisión.
Recordó especialmente el respaldo que recibió después de una de las finales, en un contexto en el que había muchos comentarios y críticas en redes sociales.
Según explicó, ese acompañamiento fue importante para continuar trabajando y mantener su nivel de rendimiento.
Además, contó que lleva 14 finales dirigidas, una cifra que considera muy importante dentro de su trayectoria y que lo motiva a continuar buscando nuevas oportunidades.
Para Vigone, justamente las instancias finales son una de las partes más lindas del arbitraje.
“Lo hago porque me gusta”
A pesar de los sacrificios y de las exigencias que implica, hay una razón fundamental por la que continúa dentro del arbitraje: la pasión por el fútbol.
También contó que en algunas oportunidades acepta dirigir partidos amistosos durante la semana, incluso recorriendo kilómetros para hacerlo. Para él, esos encuentros funcionan además como una forma de mantenerse en ritmo.
Después de tantos años, su objetivo sigue siendo el mismo: continuar arbitrando, disfrutando de cada partido y tratando de estar presente en las instancias más importantes.
Al cierre del mano a mano, Vigone agradeció a la audiencia y a toda la gente vinculada a la Liga, mientras Jorge Basconi le deseó una buena jornada y, especialmente, que pudiera volver a casa contento después de que su hijo terminara su partido.




